La ciencia argentina vivió el mejor año de las últimas cuatro décadas
Así lo evaluó la prestigiosa revista británica Nature. Es porque
regresaron al país 600 investigadores que trabajaban en el exterior.
Además, el Conicet alcanzó un récord de becas para doctorados y
recuperó su capacidad para dar subsidios.
La ciencia argentina empezó a vivir un buen momento en 2008 tras
cuatro décadas en las que se expulsó a los investigadores por causas
políticas o se los dejó casi sin apoyo financiero para sus trabajos,
según destaca la prestigiosa revista británica Nature recientemente. Se
consiguió, además, que 600 científicos emigrados retornasen. Se
construyen y amplían laboratorios para recibirlos y se hacen acuerdos
para que los que ya estaban y los que vuelven trabajen con
investigadores del exterior. A su vez, más jóvenes tienen mayores
posibilidades de conseguir becas para formarse.
La revista remarca como un hito a la creación del Ministerio de Ciencia, la
Tecnología y la Innovación Productiva el año pasado. El organismo, a
cargo del científico Lino Barañao, significó un cambio que permitió
poner a la actividad científica y tecnológica en la agenda presidencial
semanal. Aunque todavía es sólo una promesa que el gasto en ciencia y
tecnología alcance al 1% del PBI: se espera conseguir en 2010. En 2007
ese gasto sólo llegó al 0,66% (Brasil, en cambio, supera al 1%).
Las señales de cambio son valoradas también por especialistas argentinos en
política científica consultados por Clarín. “Este año se dieron
consolidaciones que condujeron a que más científicos vuelvan porque
perciben estabilidad, aun cuando el apoyo financiero sea modesto.
También se fortaleció la cooperación con investigadores de otros países
y el trabajo en equipo”, dijo Carlos Abeledo, ex presidente del Conicet
y vicepresidente de la Asociación Civil Ciencia Hoy.
Para Mario Albornoz, coordinador de la Red Iberoamericana de Indicadores de
Ciencia y Tecnología, “son muy destacables los logros del Conicet, que
alcanzó un récord de becas para doctorados, recuperó su capacidad para
dar subsidios y se convirtió en la institución con más cantidad de
patentes en el país, lo cual indica que se volcó más a la actividad
productiva y a las necesidades sociales”. El Conicet cumplió 50 años en
2008, por primera vez está liderado por una mujer, Marta Rovira, y
depende del Ministerio de Ciencia.
Desde su laboratorio, el investigador en nanotecnología del Conicet y la Universidad de Buenos
Aires, Galo Soler Illia, sostuvo que “hubo un cambio muy positivo con
el ingreso de más científicos y más equipamientos así como una mejor
articulación entre universidades e institutos científicos, aunque aún
falta agilizar los trámites burocráticos”. De visita por el país para
dictar un curso en el Instituto Leloir, Marcelo Kazanietz, coincidió al
decir que “la calidad de las investigaciones realizadas en la Argentina
mejoró notablemente. Sin dudas, los científicos que han vuelto han
empezado a aportar nuevas ideas. Esperemos que todo tenga continuidad”.
Aquí, un resumen con los 10 logros de 2008.
